Argentina trata de detener la fuga de capitales

  por Mary Anastasia O' Grady

Quienes viajan a América Latina están acostumbrados a ver perros entrenados buscando narcóticos ilegales en los equipajes. El mes pasado, sin embargo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner comenzó a emplear sus equipos de experimentados canes para acabar con un “delito” al cual ella tiene más razones para temer que el tráfico de drogas: la fuga de dólares a Uruguay.

Argentina impuso en 2002 controles de capital y en noviembre los restringió aún más, al determinar que todas las transacciones de divisas debían ser autorizadas por la agencia tributaria sobre una base discrecional. Luego aparecieron los perros que olfatean dólares, y no sólo en los aeropuertos. A los turistas que cruzan el Río de la Plata en ferry este verano los esperan inspectores de cuatro patas al acecho de los dólares que salen del país.

Para las democracias de la región, lo que indica una alta actividad delictiva es la gran la suma de dólares que entra al país a partir de la venta de drogas en Estados Unidos. Sin embargo, países como Venezuela y ahora Argentina buscan efectivo en el momento de su salida. Esto, como explicó el diario La Nación el 23 de diciembre, no tiene nada que ver con la seguridad nacional. Se trata más bien de “la preservación de las reservas [internacionales] que están siendo erosionadas por el deterioro de la confianza y por su uso oficial indebido”.

Kirchner no puede detener la fuga de capitales. Pero su intento explícito para intimidar a la población con perros de inspección indica un importante cambio en la actitud del gobierno hacia la libertad civil. Después de haber obtenido un segundo mandato en octubre, la presidenta está dejando en claro que considera válidas las tácticas propias de un estado policial, y no solo en el frente monetario. Un paquete de leyes aprobado en diciembre por el Congreso, controlado por Kirchner, apunta a la prensa y a la libertad de expresión.

Cuando el kirchnerismo ingresa en su noveno año, el modelo económico populista está comenzando a desgastarse. Los controles de precio y la derogación de contratos han perjudicado los flujos de inversión extranjera. Los gastos del gobierno aumentaron el año pasado en 40%, aunque los ingresos sólo lo hicieron en 30%, según el economista Pablo Guidotti, de la Universidad Torcuato Di Tella. “Si la economía se desacelera, se agravará la debilidad fiscal”, me comentó en una entrevista telefónica la semana pasada.

Normalmente, el déficit se financia en los mercados de capitales internacionales. Argentina, sin embargo, ha estado marginada desde 2001, debido a su cese de pagos con los gobiernos del Club de París y los acreedores privados. Guidotti opina que el banco central ha estado “emitiendo” moneda para cerrar la brecha. Las estimaciones de inflación por encima de 21% en 2011, realizadas por otros economistas del sector privado, respaldan su aseveración.

El banco central insiste en que la inflación anual es de apenas 10% y ha utilizado los controles de precios y la intervención en el mercado para limitar la devaluación del peso a un nivel similar. Los mercados saben que no es así. La verdad se puede apreciar en la pérdida de competitividad de las exportaciones argentina: los productos argentinos se han encarecido demasiado. Es evidente que con el paso del tiempo el peso enfrentará una devaluación mucho mayor y los argentinos, por lo tanto, prefieren aferrarse a sus dólares. No obstante, la experiencia les dice que poseer dólares en el país no es una protección real, y el endurecimiento de los controles de capital ha aumentado los temores de una confiscación. Esa es la razón por la cual Kirchner ha recurrido a los perros.

También se avecinan problemas por el lado fiscal. A pesar de la generosidad del banco central, dice Guidotti, las cuentas fiscales se están “deteriorando”. El gobierno así lo ha reconocido y ha anunciado la reducción de los subsidios de gas, electricidad y agua, así como de los pasajes del sistema de trenes subterráneos (metro) de Buenos Aires. Aunque el gobierno afirma que los aumentos de precio de los servicios públicos sólo golpearán a los ricos, Guidotti dice que “afectarán a casi todo el mundo, excepto a los muy pobres”, quienes tendrían que solicitar una exención. La semana pasada, los precios del boleto en el subterráneo de la capital aumentaron más de 100%. Sin embargo, el ajuste del cinturón recién comienza.

¿Cómo van a reaccionar los argentinos a lo que seguramente serán dolorosos ajustes fiscales y monetarios? Kirchner no va a esperar de brazos cruzados para saberlo. En cambio, se mueve de manera preventiva para controlar la información y ampliar su poder para callar a los disidentes.

Aplastar a la prensa independiente ha ocupado durante mucho tiempo un lugar destacado en la agenda de los Kirchner. Desde 2003, el gobierno ha utilizado la distribución de publicidad oficial para recompensar a sus amigos y castigar a los críticos, a pesar de que la Corte Suprema lo ha declarado una práctica ilegal. Una ley aprobada en 2009 le dio al Estado y a las organizaciones no gubernamentales simpatizantes del gobierno dos tercios del espectro de radio y televisión. El gobierno también intentó forzar al Grupo Clarín a reducir su cuota de mercado en la televisión por cable por razones de competencia, a pesar de que la participación estatal en el mercado no enfrenta tales restricciones.

En diciembre, el Congreso aprobó una nueva ley que permite al Estado controlar el papel para periódicos producido en el país, una medida que evoca al propio Juan Perón, que hizo lo mismo hace muchos años. El mundo cibernético no escapa a la ofensiva: también hay una nueva, amplia y vaga ley antiterrorista. Algunos funcionarios ya han advertido que la utilizarán contra los medios que critican al gobierno. Hugo Chávez ha empleado una ley similar. Esta amenaza y la persecución fiscal que algunos dueños de medios ya experimentan podrían provocar la autocensura.

El gobierno ha sido objeto de agudas críticas por todo esto de parte de las organizaciones de prensa en toda la región, pero al parecer asigna un valor más alto a sofocar la disidencia. Debe tener algo que ver con las perspectivas económicas oficiales.

The Wall Street Journal

InformadorPublico.com


La ganadería argentina debe operar una revolución productiva

por Mario Cadenas Madariaga

Por lamentables errores de la política oficial y la incidencia muy perjudicial de la sequía del 2008/9, la ganadería ha sufrido una crisis sin precedentes en su historia, consistente en la pérdida de 12 millones de cabezas.

Pero esta circunstancia ha originado a su vez una modificación en el nivel de sus precios que no se hubiera producido si aquella pérdida no se hubiera experimentado.

Es decir sin mediar la ceguera del gobierno y de la mayoría de los economistas argentinos que sostienen la razonabilidad de las retenciones, no se habría producido aquella liquidación ni la modificación de los precios ganaderos. Pero lo más increíble es que aun hoy no modifican la política o porque continúan las retenciones, y las restricciones a las exportaciones de carnes.

Aún mas, parecen proponerse extender al trigo la desastrosa experiencia de la carne, para lo cual mantienen las retenciones y la suma de toda clase de restricciones a las exportaciones o a su libre comercialización.

La lección del mercado, en el tema de la carne vacuna, es la más palmaria demostración de los errores oficiales y de la doctrina económica que la sostiene.

Pero el pueblo argentino es la victima pues es quien ha debido reducir su dieta en 20 kilos de carne por año, y pagar por los restantes 50 kilos que consume precios notablemente más caros, junto a los ganaderos que sufrieron la descapitalización.

Por eso es indispensable que los 40 millones de consumidores argentinos conozcan la verdad y la graven en sus memorias, para que exijan que se modifique la política y nunca más se vuelva a reincidir en ella.

De lo contrario será una dolorosa experiencia sin enseñanza ninguna y por tanto, absolutamente inútil.

Para que se modifique, los ganaderos deben pegar, en todos los caminos de la Republica Argentina, carteles muy breves y explícitos, que expliquen la verdad, sin molestar el transito en las rutas, sin hacer piquetes, ni movilizaciones. Ejerciendo solo la libertad de enseñanza.

Pero al mismo tiempo los ganaderos deben comenzar a construir la Nueva Argentina.

En medio de la incomprensión oficial, demostrando que con la libertad económica debidamente ejercida por la ciudadanía, se puede construir la Nación, se debe planificar la reconstrucción de la ganadería.

Es decir se debería hacer un plan ganadero, de aplicación absolutamente voluntaria, como son hoy los grupos CREA, y todas las demás organizaciones privadas al servicio de la producción agraria, para orientar el esfuerzo individual de los productores argentinos.

Una condición fundamental es que no se relacione en ninguna forma con el Ministerio de Agricultura, ni con su Gobierno. En consecuencia no habrá pedido de audiencias, ni negociaciones, ni mención siquiera de la autoridad.

El plan se asentará sobre su propia lógica y acierto. La adhesión se producirá o no, según los ganaderos entiendan que les conviene su seguimiento y aplicación.

Debe estar a cargo de especialistas designados por los ganaderos, y con tiempos muy ajustados de finalización, porque se necesita que se halle disponible de inmediato.

Será un plan de salvación nacional, austero, riguroso, que se realizara sobre la comprensión de las condiciones naturales, y sobre la base de reducir sus efectos negativos, y aprovechar todas sus posibilidades.

La meta final será producir mil kilos de carne por hectárea, en las áreas claves pampa húmeda, del noreste, del noroeste, y del sur, en cada región según sus posibilidades, sin amparo ni intervención estatal.

Debe formar parte de ese plan, el sistema de pastoreo rotativo, inventado por el patriota francés, gran ganadero -de pequeña extensión-, y maestro André Voisin, entre otras razones, porque como lo dice el profesor Luis Pinheiro Machado, puede realizarse en forma autónoma de otros sistemas sostenidos en base a insumos muy caros.

Supondrá naturalmente, que la autoridad no obstruya los planes, y si esta obstrucción se produce, se abandona el plan.

Es muy importante que se planee en forma totalmente independiente del Plan Estratégico, Agroalimentario y Agroindustrial, Participativo y Federal, del Ministerio de Agricultura de la Nación, sencillamente porque éste no es un plan -ni estratégico, ni agroalimentario ni industrial, ni participativo ni federal-, sino una metodología para llegar a concebir un plan. En pocas palabras una cruel ironía o burla para los inocentes argentinos.

InformadorPublico.com



Acumular poder, emparchar y reírse de la gente

La política económica está llena de parches y subordinada a la acumulación de poder. Para ello usan los argumentos más desopilantes y se ríen de la gente.

Por Roberto Cachanosky

A esta altura del partido hay algunas cosas que quienes tienen que tomar decisiones a nivel microeconómico deben tener en cuenta respecto a la política económica del gobierno.
En primer lugar que la política económica se limita a generarle los recursos necesarios al gobierno para que tenga caja y pueda sostener su poder político.
No existe tal cosa como un modelo de crecimiento de largo plazo, por más que el gobierno hable constantemente del modelo.

Justamente, como no existe esa política económica de largo plazo podríamos decir que la segunda cuestión a considerar es que la política económica, si es que así puede llamarse, se limita a que cada mañana busquen un parche para ponerle al “modelo” para arreglar el lío que hicieron el día anterior. La tercera, que a mi juicio es muy importante, es que ellos saben que están haciendo una ensalada fenomenal, pero están dispuestos a reírse en la cara de la gente con tal de decir que lo que es negro es blanco o lo que es cuadrado en realidad es un círculo. Dicho de otra manera, por más que uno esgrima los argumentos más contundentes para explicar la inconsistencia de una medida que están tomando o mostrar sus perjuicios, ellos no están dispuestos a escuchar porque no les interesa solucionar los problemas de la gente sino solucionar los problemas que puedan producirles a ellos algún perjuicio político. Por eso pueden hoy decir A y mañana Z sin que se les mueva un pelo.

Dejemos de lado el falso positivo del cáncer de la presidente, que fue presentado de tal manera que hace pensar que el objetivo habría sido que la gente le tuviera lástima por la enfermedad, y terminó siendo un papelón de comunicación porque resulta que jamás tuvo cáncer. Supongamos que los médicos son todos muy estúpidos y el falso positivo en diagnosticar un cáncer es la cosa más normal del mundo. Si uno destaca la mala comunicación del gobierno respecto a la enfermedad de Cristina Fernández, lo que van a decir es que encima los opositores se molestan porque la presidente no tiene cáncer. Tienen una fenomenal capacidad para dar vueltas las cosas.

Veamos, el problema inflacionario lo solucionan interviniendo el INDEC y diciendo que la inflación es de solo el 9% anual. Inventan utilidades del BCRA para que financie al tesoro emitiendo moneda. Están dispuestos a tirarle por la cabeza los subtes a Macri para no tener que hacerse cargo del aumento del pasaje. Un día dicen que el modelo es magnífico y un ejemplo en el mundo que merece el premio Noble de Economía porque nos blinda de la crisis internacional y luego dicen que hay que hacer sintonía fina por la crisis internacional. A los tarifazos los llaman redireccionamiento de los recursos, a la emisión monetaria desaforada la denominan crédito, ante la caída del tipo de cambio real cierran la economía y dicen que no hay problema cambiario sino defensa de los puestos de trabajo de los argentinos y que Dios ha sido reemplazado por El. Si son capaces de hacer todo esto, quiere decir que se nos ríen en la cara. Y diría que hasta son bastante inteligentes en el corto plazo porque a una buena parte de la población no le interesa que se les rían en la cara. Al contrario, una parte importante de la población tiene una muy buena imagen del gobierno a pesar que se les ríe en la cara.

El por qué de semejante comportamiento social escapa a mi entendimiento y tal vez al de ellos, pero descubrieron que es una fórmula que, por ahora funciona, y la siguen usando. Claro que con estas cosas hay que tener cuidado porque bien sabemos los argentinos la volatilidad del ánimo de la gente. Solo basta recordar cómo un día el gobierno militar llenó la Plaza de Mayo con gente que apoyaba la invasión de las Islas Malvinas y un par de meses más tarde, cuando se descubrió que íbamos perdiendo, no solo se llenó la Plaza de Mayo para repudiar al gobierno sino que tuvieron que salir corriendo y llamar a elecciones.

Pero volviendo al gobierno actual, sabemos que todas las medidas económicas apuntan a sostener su poder político, que no les interesa entrar en un mar de inconsistencias, porque al otro día inventan alguna medida, sujeta a la ley o no, eso no importa, para emparchar la inconsistencia del día anterior y que para justificar ese parche pueden usar el argumento más insólito sin ponerse colorados. La primera conclusión que tiene que sacar Ud. es que estas son las condiciones en las que va a tener que trabajar para sobrevivir. No para progresar. Para sobrevivir. Y la otra cosa que tiene que tener en mente es que para el kirchnerismo no hay límites a los que tenga que someterse el gobierno. El poder es absoluto al estilo Luis XIV: El Estado soy yo. Hago lo que quiero porque tengo la mayoría de los votos y como tengo la mayoría de los votos eso me autoriza a violar el orden republicano.

Obviamente que en este contexto nadie toma decisiones económicas de largo plazo. Cada uno le busca cada mañana la vuelta a la vida para poder sobrevivir ante la asfixiante presión tributaria, las medidas arbitrarias del gobierno y los atropellos a la propiedad privada. Digamos que los argentinos estamos todos en libertad condicional y sometidos a un sistema semi esclavo por el cual tenemos que trabajar duro todos los días para generar los recursos que necesita el kirchnerismo para sostener su poder político. Protestar contra este sistema puede implicar ser tildado de traidor a la patria, terrorista o incitar a un golpe de mercado.

Como todos sabemos que el kirchnerismo necesita recursos para mantener su poder, y que cada vez necesita más pero cada vez hay menos recursos porque existen pocos estímulos para invertir e incrementar la productividad, el dato a tener en cuenta es que tienen que exprimir como un limón a quienes producen para sostener a una gran cantidad de gente que no produce pero consume. A tal punto tienen que exprimir como un limón a la gente que hasta los trabajadores en relación de dependencia empiezan a sentir el rigor del impuesto a las ganancias. Y si no pregúntele a Moyano.

¿Cuánto puede durar esta construcción de poder? Solo Dios lo sabe. Pero imaginemos que aquellos que producimos y somos esquilmados por el Estado empezamos a producir cada vez menos porque advertimos que cuánto más nos esforzamos, más nos quitan el fruto de nuestro trabajo. Ese día puede ser letal para el gobierno porque el gobierno se quedaría sin financiamiento. Es más, supongamos que todos los que producimos y somos esquilmados nos declaramos en huelga y dejamos de producir porque decidimos dejar de ser siervos de la gleba. ¿De dónde sacaría el gobierno los recursos para sostener su poder político? Porque finalmente uno se pregunta: ¿por qué deseo integrar una sociedad? Porque le delego el monopolio de la fuerza al Estado para que defienda mi derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad. Para eso estoy dispuesto a sacrificar parte de mis ingresos y pagar cierto nivel de impuesto y sostener el aparato Estatal que tiene que cumplir esas funciones. Ahora, si el Estado no solo no me proporciona seguridad sino que, además, viola mis libertades y propiedad privada y, encima, se queda con una creciente porción del fruto de mi trabajo, pierde sentido formar parte de la sociedad.

Charles Adams escribió un par de libros sobre la historia de las rebeliones fiscales en el mundo a lo largo de la historia. Esos casos muestran que hay un límite a la paciencia de la gente a ser esquilmada. Pero mientras tanto, las reglas de juego son las mencionadas: Ud. tiene que trabajar cada vez más o disminuir su calidad de vida para aportar a la caja del gobierno que es el mecanismo que tiene para sostener su poder político. Y, también mientras tanto, ante cada nueva expoliación o entorpecimiento de su trabajo para emparchar el modelo, tendrá que escuchar argumentos que justificarán las medidas sintiendo que se le están riendo en la cara. Porque la fórmula es esa: acumular poder, emparchar y reírse de la gente usando los discursos más desopilantes.

Economiaparatodos


Argentina 2012 ¿sólo desaceleración?

El escenario mas probable de 2012 para Argentina es de una desaceleración de la economía a su modesta tasa de crecimiento de largo plazo del 3%. Pero...

Por Espert Consultoría Macroeconómica

Cada vez que comienza un nuevo año resulta interesante plantear los escenarios económicos que podemos enfrentar en los próximos 12 meses.

En primer lugar, el elemento clave para explicar nuestro extraordinario crecimiento de la última década, el sector externo, ha cambiado para mal de manera sensible de cara a 2012 (salvo las políticas monetarias de muchos bancos centrales, que están volviendo a bajar las tasas de interés).

Por un lado, la economía mundial seguirá en su sendero de desaceleración del crecimiento, ya iniciado en 2011. Presentará una eurozona en leve recesión (en el mejor de los casos), prendiendo una vela a cada santo todos los días para que ninguno de los Piigs (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) desbarranque por fracaso de la reestructuración de la deuda griega, comportamiento de manada del resto de la periferia europea frente a la negociación helena o caída de algún banco grande en Europa. Del otro lado del planeta, los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) crecerán entre uno y dos puntos menos que el año pasado. Estados Unidos sería de las pocas excepciones, porque es probable que crezca a una tasa similar a la de 2011, levemente por debajo del 2 por ciento.

Como consecuencia de lo anterior, más la fortaleza del dólar o debilidad del euro (que aún está demasiado alto, dado sus fundamentals ), nuestras commodities de exportación, que tenían pronósticos de llegar a caer hasta más de 20% respecto de 2011, ahora, merced a la sequía que azota a la Argentina (que a su vez generará US$ 4000 millones menos de exportaciones agropecuarias), pueden llegar a estar entre 10% y 15% debajo de los promedios del año pasado (salvo el petróleo).

Así que, con la única excepción de las políticas monetarias de los bancos centrales, tanto el crecimiento del mundo, el dólar firme contra el euro, nuestras commodities sin caída libre pero débiles y la sequía, configuran un cuarteto de cosas que tienden a hacer que la Argentina crezca menos en 2012 que el año pasado.

A nivel doméstico, no quedan dudas de que para el agro será un mal año (como mucho, su demanda no caerá significativamente si es que usa ahorros acumulados en la bonanza). La industria ya está creciendo menos de un tercio que hace un año, por la desaceleración de Brasil y el deterioro de las expectativas inversoras por la discrecionalidad del Gobierno. Para las personas de ingresos fijos dentro de convenios colectivos de trabajo, el cierre de la economía y la presión de los Moyano por salarios al 25% compensará parte de los impuestazos provinciales y municipales y los tarifazos que les regaló el dúo dinámico de Cristina Kirchner y Mauricio Macri, por lo que a lo mejor su capacidad de gasto no cae sustancialmente. Finalmente, para los que están fuera de convenio y los cuentapropistas, en el año del Dragón (horóscopo chino) los espera el famoso "ajustáte el cinturón", porque reciben todo lo malo de los tarifazos y poco y nada de los ajustes moyanistas.

Es decir que, desaparecido el opio o la polvareda que levantaba la supersoja, o sea, un poroto cocainómano que subió por obra de la política monetaria norteamericana alrededor de 10% por año durante 10 años, quedó al desnudo el mismo modelo decadente de los últimos 100 años en el país, que consiste en cerrar la economía, inflar la demanda interna con políticas monetarias, fiscales y salariales expansivas y, cuando éstas no dan más (por deflación, estanflación o pérdida de reservas), devaluar para volver a empezar.

Basta fijarse en los reclamos de los sectores que compiten con importaciones, hoy al frente de la UIA (al mando, a su vez, del mejor lobbysta argentino, José Ignacio de Mendiguren), que vuelven a pedir a gritos (sin pedirlo) una devaluación del peso, que ya la lograron a través de un cierre de la economía a las importaciones como no se veía en muchas décadas.

Y como los precios internacionales de nuestras commodities son un "ruido blanco", lo más probable es que en 2012, el "modelo productivo" nos devuelva nuestra pobre tasa de crecimiento de largo plazo de 3% (un país de ingresos medios tiene que crecer más que la economía mundial) o 4% como máximo. Nota al pie: con el Indec destruido, que ya dibuja también los datos de actividad, ¿quién puede discutir cualquier número de crecimiento? ¿Quién dice cuál es la verdadera cifra a la que crecerá la Argentina este año?

Pero cuidado. El escenario más probable para 2012 es sólo de desaceleración del crecimiento, pero no el único posible. Por un lado, el mundo puede dar sorpresas cuando se están jugando partidos muy complicados y por aquí hay que seguir los pasos de un gobierno que no tendrá viento de cola. Habrá que ver cómo lidia con un Moyano que se lo quiere comer crudo, porque lo quieren meter preso a él, y con el goteo de los depósitos en dólares que ya retornó a los bancos. Hay que ver qué hace Moreno con el control de las exportaciones agropecuarias ahora que la sequía le birló varios miles de millones de dólares (claro, no están dispuestos a hacer nada razonable como muchos países vecinos para evitar que los argentinos se lleven al exterior US$ 25.000 millones por año); los cheques rechazados ya están en niveles elevados. ¿Cómo se financiará un déficit fiscal de 2,5% del PBI? Por eso, hay que mirar con cuatro ojos las medidas que tome el Gobierno. No sea que...


Afán totalitario de controlar nuestras mentes: gobierno crea Instituto Nacional de Revisionismo Histórico

Por Argentinos Alerta.org/

Por medio del decreto 1880/2011, firmado por la Presidente, el jefe de Gabinete y el ministro de Educación, el Gobierno creó el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, que se propone reescribir la historia argentina a través de algunos de los grandes personajes del pasado. Se deduce que el Estado argentino se ha propuesto reemplazar la ciencia histórica por la ideología, la epopeya y el mito.

 Tanto en las universidades argentinas como en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) trabajan numerosos historiadores profesionales que realizan sus investigaciones de acuerdo a los estándares de excelencia establecidos internacionalmente. Según el nuevo decreto, pareciera que todos ellos viven en el engaño. Todo lo que han hecho es historia "oficial".

El afán totalitario de controlar nuestras mentes

En su antiutopía "1984" George Orwell (pseudónimo de Eric Blair) nos presenta una sociedad en la que un Estado totalitario (Oceanía) controla de tal forma la vida de los ciudadanos que se inmiscuye hasta en los ínfimos detalles de su vida cotidiana. El Big Brother y el partido único (INGSOC: socialismo inglés) han creado un sistema represivo de tal magnitud que nada escapa a su control. La novela está inspirada en la dirección que tomó la revolución rusa de 1917 a partir de la llegada al poder de los bolcheviques y del giro autoritario que estos le imprimieron a la recién nacida URSS.

El protagonista Winston Smith, trabaja en el Ministerio de la Verdad, alterando a diario la prensa escrita, una y otra vez. Eliminando o modificando datos cuando estos eran incómodos para el Partido y para su versión de la realidad. Tanto Smith como el resto de los funcionarios del Ministerio se encargaban de “repensar”, “rescribir”, “reinterpretar” la historia para sostener al régimen dictatorial.

“El que controla el pasado controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado”.  Este era el slogan del partido, y lo ha sido siempre de todos los totalitarismos a lo largo de la historia. Estos tienen bien en claro que cualquier esbozo de disidencia, cualquier atisbo de pensamiento independiente representa un peligro para sus deseos de perpetuarse en el poder. Para disciplinar las conciencias recurren a todo tipo de argucias, especialmente la de distorsionar los hechos pasados para confundir en unos casos, seducir en otros, intimidar en mucho, a aquellos que como los simples ciudadanos de Oceanìa en la novela de Orwell no tienen otra de fuente de conocimiento mas que la información puesta a su disposición por el Ministerio de la Verdad, Ministerio de Propaganda, TV pública, o como quiera llamarlo el tiranuelo de turno.

El Instituto Nacional de Revisionismo Histórico y sus integrantes

¿Por qué recordamos la obra de George Orwell escrita hace ya más de seis décadas? Porque hace unos días nos enteramos de que por decreto del Poder Ejecutivo Nacional se ha fundado Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano "Manuel Dorrego". ¿Y qué es esto sino un nuevo y renovado intento de control social, de seguro falseamiento de la historia?.

El novel instituto se encargará de moldear las cabezas de las próximas generaciones sembrando en ellas el germen de la mentira, la violencia, los falsos modelos. Aquellos que alguna vez atentaron contra el orden institucional, asesinando, secuestrando, queriendo implantar en nuestro suelo la “patria socialista” (en la neolengua de 1984 sería el "Argsoc") a partir de hoy no solo serán jóvenes idealistas sino modelos dignos de ser imitados, presentados como tales por los popes del neo-revisionismo.

El instituto será dirigido por el psiquiatra Mario "Pacho" O'Donnell, un ex liberal, ex funcionario radical, ex embajador durante la presidencia de Carlos Menem, ex duhaldista, y hoy por hoy incondicional cristinista. Mañana veremos. El resto del equipo son “historiadores” aficionados. Entre los integrantes está Felipe Pigna, un obsesivo buscador de defectos de nuestros próceres. Narradores de mitos y epopeyas, pero no historiadores. Se proponen "profundizar el conocimiento de la vida y obra de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalista e iberoamericano", tal como lo señalan los fundamentos del decreto presidencial. Se mencionan personajes a reestudiar, como San Martín, Güemes, Artigas, Chacho Peñaloza y Facundo Quiroga, entre muchos otros.

También se suman al directorio personalidades del entorno kirchnerista como el jefe de gabinete Aníbal Fernández, el actual secretario de cultura Jorge Coscia, y el tristemente célebre Eduardo Anguita, secuestrador y asesino del Coronel Argentino del Valle Larrabure (secuestrado el 11 de agosto de 1974 y asesinado el 23 de agosto de 1975), ahora presentado como una especie de “periodista”. Un total de 33 "eminencias" para re-educarnos en "la historia que no nos contaron", como reza el sitio de internet de O’Donnell.

En nuestra Patria se viene gestando desde hace tiempo un sistema opresivo tristemente similar al descrito en la novela del socialista inglés desencantado. Secretarios imponiéndose a empresarios en las mesas de negociación pistola en mano, piquetes cortando la libre circulación, “escraches” a opositores, persecución a los que pretenden ser voces independientes.

Solo resta, y esto depende de nuestra acción comprometida, que el futuro no sea como el que avizorara Orwell y que en una simple frase describe con todo su horror: “Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano... para siempre