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1-11-2003
REPORTAJE AL DR ABEL VIGLIONE
P.C. ¿Por qué cree que el apoyo de
EEUU al acuerdo de Argentina con el FMI fue decisivo
si ellos no le tienen confianza a Kirchner?
Creo que tuvieron 3 razones para impulsar el Tesoro
el acuerdo entre el FMI y la Argentina:
a) que el FMI no podía previsionar la deuda de
Argentina ante un default, y el mayor accionista de
ese organismo (el Gobierno de USA) no estaba dispuesto
a hacerlo. A ello hay que sumarle los costos que ocasionaría
a los dos bancos (WB y BID).
b) El gobierno de USA tiene dos frentes internacionales
abiertos, la guerra en Afganistán
e Irak y las complicaciones de LA (Colombia y Venezuela),
por lo cual un default total de Argentina
generaría otro problema adicional (principalmente
sobre otros países de LA y el mercado de capitales)
c) Tampoco debemos dejar de lado que en el 2004 hay
elecciones en USA, y G.W. Bush va en busca de su reelección.
No me animo a asegurar que el gobierno de USA no le
tiene confianza a Kirchner. Seguro que a la fecha no
le tiene confianza plena, pero estimo está observado
sus actitudes para definir la posición a ser
adoptada por el departamento de Estado.
P.C. ¿Qué destino tienen ahora
las AFJP en la Argentina?
Sólo se tiene en claro que a los aportantes los
expropiaron, por lo cual tendrán menores ingresos
en su etapa pasiva. Queda por definir cual es la quita
a que se verán enfrentados. Cuanto más
cerca este uno en la edad de jubilarse más afectado
se encontrará. Eso es sobre el stock de ahorros.
Sobre el flujo (lo que los ciudadanos ponen cada mes
para su retiro) la situación no esta clara. Por
un lado está el Ministro de Trabajo, que tendría
la intención de dar marcha atrás con la
reforma de capitalización vigente desde julio
de 1994 y retomar un sistema de reparto puro, haciendo
desaparecer el actual sistema mixto. Por el otro, el
Ministro de Economía declaró que será
necesario que las AFJP coloquen al menos un 50% de lo
que van a recaudar en bonos del gobierno, a fin de poder
hacer frente a la atención del servicio de la
deuda pública externa. Por lo tanto, si el arreglo
de la deuda no puede ser cumplido en el futuro, los
aportantes estarán nuevamente frente a la posibilidad
de otra expropiación.
Creo que esto va a determinar un cambio en la forma
de ahorro de los ciudadanos, y quizás se vuelva
a la forma de ahorro de mis abuelos y padres, los ladrillos
en el primer caso y en divisas en el segundo.
P.C. La estabilidad ficticia del dólar,
¿hasta dónde se puede mantener con la
presión de los grupos piqueteros por más
planes subsidiados por el Estado y por el enorme incremento
que se está registrando en el gasto público?
No hablaría de estabilidad ficticia del dólar,
sino de una oferta de dolares mayor a la demanda, lo
cual presiona el precio de la divisa para abajo. Esta
situación se puede mantener algunos meses más,
e incluso podría pensarse que el tipo de cambio
real baje más si el gobierno de argentina plantea
un esquema consistente y perdurable en el tiempo. Crear
ese esquema indicaría presentar unas finanzas
pública muy equilibradas, lo cual es incompatible
con un aumento del gasto por encima del aumento de los
recursos. Recordemos que este gobierno ha determinado
tener equilibrio fiscal, no porque le guste, sino porque
nadie está dispuesto a prestarle, inclusive los
propios argentinos. Ese equilibrio está asociado
a un superávit primario de 3% del PIB, que es
lo máximo que se transferiría para el
pago de la deuda pública. Hemos creado una provincia
más (el resto del mundo) para recibir coparticipación,
y no se si nuestros legisladores han entendido ello.
Creo que aún no lo han comprendido. En el esquema
propuesto cualquier tipo de subsidio (planes jefes y
jefas, universidades, exención impositivas, etc.)
que no tenga por contraparte un aumento de recursos
no es posible.
P.C. Mejor no miremos el efecto de la devaluación
Duhalde que nos costó u$s 60.000.000 y nos rebajó
salarios y jubilaciones mientras los precios suben cada
vez más. Pero para usted, si no vienen inversiones
y crédito a la Argentina, ¿cómo
salimos de ésto?
Vamos a hacer dos apreciaciones. Los costos de la crisis
bancaria, financiera y cambiaria aún no han finalizado.
Hasta la fecha tenemos dos costos definidos: el costo
fiscal total fue de us$ 16,600 (aproximadamente 15.1%
del PIB) por la emisión de nuevos bonos, y los
costos cuasi fiscales (la transferencia a los deudores
del sistema financiero) equivalente a 20.9% del PIB
(aproximadamente US$ 36,000 millones). El sector público
fue beneficiado con una transferencia cercana al 12%
del PIB. ¿Quiénes pagaron este subsidio?
La mayor parte fue soportada por los depositantes y
los accionistas bancarios (17.8% del PIB) y el resto
fue asumido por el Estado a través de la mencionada
emisión de bonos (15.1% del PIB). Sin embargo,
existe la pérdida potencial esto
es la diferencia del PIB perdido por esa crisis. Si
se asume un pronóstico optimista de crecimiento
del producto argentino (4,3% anual entre 2003 y 2007),
la pérdida acumularía hacia el 2007 un
porcentaje equivalente al 79.3% del PIB, convirtiéndose
en la más grave de todas las relevadas en el
mundo civilizado. Superaría a la crisis colombiana
de 1982-1987 (pérdida del PIB del 65%), la de
Chile en 1981-1983 (45.5% del PIB) y la de Indonesia
1992-1994 (42.3% del PIB).
¿Cómo reponernos de esa crisis? Creciendo
a una tasa más alta por varios años. Para
que ello ocurra deberá invertirse a tasas elevadas,
y ello no parece ser la situación que vamos a
enfrentar dado el zafarrancho que logramos conseguir
destruyendo toda institución posible. La reconstitución
de las instituciones llevará muchos años.
Durante ese período seguramente creceremos, en
el mejor de los casos, a una tasa menor de lo que se
podría lograr en un país con reglas e
instituciones estables.
P.C. ¿Cómo ve la participación
de Argentina en el ALCA, sea con o sin Mercosur?
Aún no veo la participación Argentina
en el ALCA. La política comercial exterior de
Argentina está más dirigida a acuerdos
bilaterales. No veo a la dirigencia política
analizando los beneficios y las contra de esta integración
americana. Más aún, no veo al sector privado
analizando la integración. Se había propuesto
inicialmente la integración para el 2004, y no
veo a nadie avanzando para lograr la misma. Asimismo,
parecería que existe un fuerte rechazo por parte
de la sociedad a esa integración, lo cual no
llego a comprender acabadamente por qué.
P.C. ¿Qué impresión tiene
de la pelea del gobierno con las privatizadas? ¿Si
finalmente deciden aumentar las tarifas, se termina
la amenaza de apagones?
Que es una pelea inútil, donde se está
utilizando la política como herramienta para
la solución de problemas técnicos. Es
un error. Además, la calidad de un gobierno no
se mide por su habilidad de echarle la culpa a otros,
sino por la capacidad para resolver problemas al menor
costo posible para la sociedad. Hay que poner racionalidad
en la discusión y olvidarnos de discursos de
barricadas. Si la discusiones siguen por el actual camino
no se logrará nada. Mejor dicho, se logrará
que nos comamos el capital de a poco y baje
la calidad de los servicios, lo cual no es un buen camino.
El tema eléctrico es un tema candente. Creo que
muchos de los que opinan no han leído el marco
regulatorio. La tarifa tiene dos componentes: remuneración
de los costos de operación y remuneración
al capital invertido. La tarifa actual no debe ser menor
a la cobertura de los costos de operación, ello
es indiscutible. En el sector eléctrico ocurre
ello en la temporada de invierno (donde no se genera
con gas natural sino con gasoil), y de allí la
deuda de $ 250 millones que generó Cammesa con
los generadores de electricidad. Los planteos de tarifas
que realizan las privatizadas (generación, transporte
y distribución) están más dirigidos
a la remuneración del capital y el marco regulatorio.
Sin un marco regulatorio establecido fehacientemente
y sin remunerar al capital es imposible que se invierta
y el sistema se expanda. Mientras tanto la demanda de
electricidad continúa aumentado, por lo que en
el futuro la demanda será mayor a la oferta y
no podrá ser satisfecha, lo que originará
cortes. En el corto plazo, el verano que viene, el problema
no está en la generación y distribución,
sino en la transmisión. Aún aumentado
hoy las tarifas no creo que ello pueda ser solucionado.
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