COLUMNISTAS
 
 
  Abel Viglione

ESTUDIOS: Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de La Plata. Título: Licenciado en Economía, 1978. Programa de Postgrado en Economía. Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (C.E.M.A.). Promoción 1979-1981

DESEMPEÑO LABORAL: Economista Senior de FIEL desde mayo de 1990. Director y Miembro del Consejo de Calificación de Evaluadora Latinoamericana S.A., Calificadora de Riesgo. Desde Octubre de 1992. Director de Central de Riesgo S.A., desde junio de 1996.

COLABORACIONES REGULARES: Indicadores de Coyuntura, FIEL, desde mayo de 1990. Coordinador del Informe Sectorial de FIEL desde Abril 1992.

ARTÍCULOS Y OTROS TRABAJOS: Publicaciones en los diarios El Cronista, Ambito Financiero, Prensa Económica, El Economista, Clarín, La Nación, etc. "Reconversión y Estímulo a las Actividades Productivas". Fundación Konrad Adenauer/FIEL. 1993. "Reforma Económica en la Argentina 1989-1991: Balance y Perspectivas", FIEL. Octubre 1991 (colaboración). "La reforma económica en las Provincias. Una propuesta para Santa Fe". FIEL. Agosto 1991. "Un modelo econométrico de crecimiento para Argentina". Boletín Informativo Techint. Enero-Marzo 1991.
 
 

1-11-2003
REPORTAJE AL DR ABEL VIGLIONE

P.C
. ¿Por qué cree que el apoyo de EEUU al acuerdo de Argentina con el FMI fue decisivo si ellos no le tienen confianza a Kirchner?

Creo que tuvieron 3 razones para impulsar el Tesoro el acuerdo entre el FMI y la Argentina:
a) que el FMI no podía previsionar la deuda de Argentina ante un default, y el mayor accionista de ese organismo (el Gobierno de USA) no estaba dispuesto a hacerlo. A ello hay que sumarle los costos que ocasionaría a los dos bancos (WB y BID).
b) El gobierno de USA tiene dos frentes internacionales “abiertos”, la guerra en Afganistán e Irak y las complicaciones de LA (Colombia y Venezuela), por lo cual un “default total” de Argentina generaría otro problema adicional (principalmente sobre otros países de LA y el mercado de capitales)
c) Tampoco debemos dejar de lado que en el 2004 hay elecciones en USA, y G.W. Bush va en busca de su reelección.
No me animo a asegurar que el gobierno de USA no le tiene confianza a Kirchner. Seguro que a la fecha no le tiene confianza plena, pero estimo está observado sus actitudes para definir la posición a ser adoptada por el departamento de Estado.

P.C. ¿Qué destino tienen ahora las AFJP en la Argentina?

Sólo se tiene en claro que a los aportantes los expropiaron, por lo cual tendrán menores ingresos en su etapa pasiva. Queda por definir cual es la quita a que se verán enfrentados. Cuanto más cerca este uno en la edad de jubilarse más afectado se encontrará. Eso es sobre el stock de ahorros.

Sobre el flujo (lo que los ciudadanos ponen cada mes para su retiro) la situación no esta clara. Por un lado está el Ministro de Trabajo, que tendría la intención de dar marcha atrás con la reforma de capitalización vigente desde julio de 1994 y retomar un sistema de reparto puro, haciendo desaparecer el actual sistema mixto. Por el otro, el Ministro de Economía declaró que será necesario que las AFJP coloquen al menos un 50% de lo que van a recaudar en bonos del gobierno, a fin de poder hacer frente a la atención del servicio de la deuda pública externa. Por lo tanto, si el arreglo de la deuda no puede ser cumplido en el futuro, los aportantes estarán nuevamente frente a la posibilidad de otra expropiación.

Creo que esto va a determinar un cambio en la forma de ahorro de los ciudadanos, y quizás se vuelva a la forma de ahorro de mis abuelos y padres, los ladrillos en el primer caso y en divisas en el segundo.

P.C. La estabilidad ficticia del dólar, ¿hasta dónde se puede mantener con la presión de los grupos piqueteros por más planes subsidiados por el Estado y por el enorme incremento que se está registrando en el gasto público?

No hablaría de estabilidad ficticia del dólar, sino de una oferta de dolares mayor a la demanda, lo cual presiona el precio de la divisa para abajo. Esta situación se puede mantener algunos meses más, e incluso podría pensarse que el tipo de cambio real baje más si el gobierno de argentina plantea un esquema consistente y perdurable en el tiempo. Crear ese esquema indicaría presentar unas finanzas pública muy equilibradas, lo cual es incompatible con un aumento del gasto por encima del aumento de los recursos. Recordemos que este gobierno ha determinado tener equilibrio fiscal, no porque le guste, sino porque nadie está dispuesto a prestarle, inclusive los propios argentinos. Ese equilibrio está asociado a un superávit primario de 3% del PIB, que es lo máximo que se transferiría para el pago de la deuda pública. Hemos creado una “provincia” más (el resto del mundo) para recibir coparticipación, y no se si nuestros legisladores han entendido ello. Creo que aún no lo han comprendido. En el esquema propuesto cualquier tipo de subsidio (planes jefes y jefas, universidades, exención impositivas, etc.) que no tenga por contraparte un aumento de recursos no es posible.

P.C. Mejor no miremos el efecto de la devaluación Duhalde que nos costó u$s 60.000.000 y nos rebajó salarios y jubilaciones mientras los precios suben cada vez más. Pero para usted, si no vienen inversiones y crédito a la Argentina, ¿cómo salimos de ésto?

Vamos a hacer dos apreciaciones. Los costos de la crisis bancaria, financiera y cambiaria aún no han finalizado. Hasta la fecha tenemos dos costos definidos: el costo fiscal total fue de us$ 16,600 (aproximadamente 15.1% del PIB) por la emisión de nuevos bonos, y los costos cuasi fiscales (la transferencia a los deudores del sistema financiero) equivalente a 20.9% del PIB (aproximadamente US$ 36,000 millones). El sector público fue beneficiado con una transferencia cercana al 12% del PIB. ¿Quiénes pagaron este subsidio? La mayor parte fue soportada por los depositantes y los accionistas bancarios (17.8% del PIB) y el resto fue asumido por el Estado a través de la mencionada emisión de bonos (15.1% del PIB). Sin embargo, existe la “pérdida potencial” esto es la diferencia del PIB perdido por esa crisis. Si se asume un pronóstico optimista de crecimiento del producto argentino (4,3% anual entre 2003 y 2007), la pérdida acumularía hacia el 2007 un porcentaje equivalente al 79.3% del PIB, convirtiéndose en la más grave de todas las relevadas en el mundo civilizado. Superaría a la crisis colombiana de 1982-1987 (pérdida del PIB del 65%), la de Chile en 1981-1983 (45.5% del PIB) y la de Indonesia 1992-1994 (42.3% del PIB).

¿Cómo reponernos de esa crisis? Creciendo a una tasa más alta por varios años. Para que ello ocurra deberá invertirse a tasas elevadas, y ello no parece ser la situación que vamos a enfrentar dado el zafarrancho que logramos conseguir destruyendo toda institución posible. La reconstitución de las instituciones llevará muchos años. Durante ese período seguramente creceremos, en el mejor de los casos, a una tasa menor de lo que se podría lograr en un país con reglas e instituciones estables.

P.C. ¿Cómo ve la participación de Argentina en el ALCA, sea con o sin Mercosur?

Aún no veo la participación Argentina en el ALCA. La política comercial exterior de Argentina está más dirigida a acuerdos bilaterales. No veo a la dirigencia política analizando los beneficios y las contra de esta integración americana. Más aún, no veo al sector privado analizando la integración. Se había propuesto inicialmente la integración para el 2004, y no veo a nadie avanzando para lograr la misma. Asimismo, parecería que existe un fuerte rechazo por parte de la sociedad a esa integración, lo cual no llego a comprender acabadamente por qué.

P.C. ¿Qué impresión tiene de la pelea del gobierno con las privatizadas? ¿Si finalmente deciden aumentar las tarifas, se termina la amenaza de apagones?

Que es una pelea inútil, donde se está utilizando la política como herramienta para la solución de problemas técnicos. Es un error. Además, la calidad de un gobierno no se mide por su habilidad de echarle la culpa a otros, sino por la capacidad para resolver problemas al menor costo posible para la sociedad. Hay que poner racionalidad en la discusión y olvidarnos de discursos de barricadas. Si la discusiones siguen por el actual camino no se logrará nada. Mejor dicho, se logrará que nos “comamos” el capital de a poco y baje la calidad de los servicios, lo cual no es un buen camino.

El tema eléctrico es un tema candente. Creo que muchos de los que opinan no han leído el marco regulatorio. La tarifa tiene dos componentes: remuneración de los costos de operación y remuneración al capital invertido. La tarifa actual no debe ser menor a la cobertura de los costos de operación, ello es indiscutible. En el sector eléctrico ocurre ello en la temporada de invierno (donde no se genera con gas natural sino con gasoil), y de allí la deuda de $ 250 millones que generó Cammesa con los generadores de electricidad. Los planteos de tarifas que realizan las privatizadas (generación, transporte y distribución) están más dirigidos a la remuneración del capital y el marco regulatorio. Sin un marco regulatorio establecido fehacientemente y sin remunerar al capital es imposible que se invierta y el sistema se expanda. Mientras tanto la demanda de electricidad continúa aumentado, por lo que en el futuro la demanda será mayor a la oferta y no podrá ser satisfecha, lo que originará cortes. En el corto plazo, el verano que viene, el problema no está en la generación y distribución, sino en la transmisión. Aún aumentado hoy las tarifas no creo que ello pueda ser solucionado.