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10-05-2004
BOLIVIA, BARÓMETRO ESTRATÉGICO DEL
CONO SUR
Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos
Aires
Como Estado Nación, el boliviano está
construido sobre tres grupos sociales separados por
idioma, usos, costumbres y valles: aymarás, quechuas
y guaraníes. Aun así es la rosa
de los vientos subcontinental. Allí está
el eje de las comunicaciones NorteSur y Este-Oeste
de Iberoamérica. Más allá, la impenetrable
selva amazónica.
En el año 1952 Bolivia tuvo su propia Revolución,
basada en la alianza coyuntural de la clase obrera -encuadrada
en la leninista y legendaria C.O.B. (Central Obrera
Boliviana), hoy bloqueando las calles y rutas del país-
y las masas campesinas tradicionales. Por ello, la reforma
agraria ya fue realizada y por ello fue un enorme
absurdo político pretender instalar una guerrilla-ideológica
campesina, entre culturas estratificadas.
Ello le costó la vida al Che Guevara y a los
revolucionarios que le seguían. Miraron a la
geografía y olvidaron considerar a la sociología.
¿Cuál es la situación política
boliviana? Claramente, es una situación revolucionaria.
El gobierno del Presidente Mesa, es el de un simple
Kerenski.
La caída de Sánchez de Losada ha sido
la revolución de febrero: la antesala
del mazazo final. Subido al Palacio del Quemado por
la cresta de la ola, la desactivación de la misma
es una tarea para genios de la Conducción Política,
en donde no creemos que reviste este intelectual.
El Presidente Mesa agita la consigna de Evo Morales,
prestada por Fidel y Chávez: la salida
soberana al mar para Bolivia.
Pero todos lo hacen con fines políticos distintos:
&Mac183; Evo Morales la quiere para traficar la cocaína
hacia los mercados del Pacífico, a partir de
la creación de un Estado Indigenista Narcotraficante,
a la usanza de los talibanes de Afganistán, que
trafican la amapola y el opio.
&Mac183; El Presidente Mesa -en cambio- agita la consigna
para satisfacer a las masas, ganar ascendiente y, finalmente
desactivar la Revolución Indigenista-Narcotraficante.
&Mac183; Chávez, por disposición de su
Maestro Fidel y éste para cumplir con su sueño:
la internacional socialista iberoamericana.
En Bolivia pasa -agravado- el mismo fenómeno
que en Venezuela, Cuba y Argentina. Son paradigmáticas
transiciones negativas, regresivas
y necesariamente violentas, bajo el palio del progresismo,
del garantismo o de los derechos humanos,
como cobertura de una fatal fractura moral y de la negación
a la posindustrialización, al verdadero desarrollo
político, social y económico.
¿O acaso Evo Morales va conducir a la juventud
boliviana por la senda de la alfabetización,
del conocimiento y el progreso? ¿O acaso Chávez
y su famosa revolución Bolivariana
fue capaz de mejorar la gestión de su Estado,
hacer crecer la economía e instaurar el orden
público en las calles de Venezuela? ¿O
es Fidel Castro el que negando el acceso a Internet
le va a dar a las juventudes y los niños de América
un futuro abierto, sano, libre y esperanzador, en la
Civilización del Conocimiento?
La estrategia para una Nueva Guerra del Pacífico
está lanzada.
Veamos sus agentes eficientes:
&Mac183; Fidel Castro está políticamente
muerto, desde hace años. En su megalomanía
de tirano- busca una muerte heroica que lo estampe en
una bandera. (Pronosticamos que la Revolución
Cubana no va a sobrevivir más de tres meses
a su desaparición física). La ansiada
invasión norteamericana, no se produjo.
Fidel está Esperando a Godot. En
su afán de inmortalidad, sólo trabaja
para perpetuarse en la memoria de los que lo sobrevivan.
&Mac183; Hugo Chávez está políticamente
empantanado, en una ciénaga. Su famosa revolución
no fue más que la reiteración obsesiva
y verbal del barroquismo juridicista y democratista,
improductiva y tradicional en las ciudades suramericanas.
Por ello busca -con los recursos del Petróleo-
financiar una nueva guerra entre Bolivia, Perú
y Chile, que escale rápidamente, transformándose
en un todos contra todos.
&Mac183; Ellos son los que alientan la Nueva Guerra
del Pacífico. Y lo hacen empalmando a esta con
la Guerra Mundial Antiterrorista. Por ello
Evo Morales comparó a Chile con Israel y dijo
que América Latina sería un nuevo Vietnam
para los Estados Unidos. El Plan Estratégico
de los narcoterroristas, adheridos a revolucionarios
domésticos fracasados, está ahí:
lo dicen, lo anuncian, lo escriben. Es el Mi Lucha
de ellos. El que sepa ver, que lo vea y se prepare.
Hay olor a pólvora. Claro está, sabemos
que tenemos dirigentes que no ven, no huelen y más
aun: no perciben. ¿De qué lado están
nuestros criollos Condes de Lampedussa?
Lo que no va a hacer el único Estado-Nación
en pie de América del Sur, es resignar su integridad
territorial, por la vía en la que se la están
buscando. Allí, en Santiago, subsiste una Capitanía
General.
No hay otros fines revolucionarios que el
aniquilamiento de lo que resta de las instituciones.
En la guerra mundial en curso, los santuarios
son esenciales y ello exige un Estado feudalizado
o burocratizado.
En el caso de que la Nueva Guerra del Pacífico
se produjese, tendría graves efectos inmediatos
en la República Argentina. La comunidad boliviana
residente -integrada por más de un millón
de personas- desataría un proceso de agitación
y movilización nacionalista. El gobierno argentino
y su Revolución Confusa tendrían
bajo sus pies, un caos de piqueteros, movilizaciones,
reclutamiento de voluntarios, etc. azuzados por las
pequeñas y múltiples células extremistas.
¿Se producirá finalmente la Nueva
Guerra del Pacífico?
No lo sabemos, aunque las nubes ya se divisan, incluso
sobre un débil Perú, cuya crisis propia
también necesita desplazar sus fuerzas centrípetas
hacia el exterior.
¿Cuál será el resultado en caso
de producirse? Militarmente no hay mayor problema en
anticipar que Chile ganará rápidamente
esa pugna y forzará la intervención militar
de los Estados Unidos de Norteamérica (¿qué
hará Francia en el Consejo de Seguridad, esta
vez?) en Bolivia, Perú y Colombia, escalando
-ahora sí- la guerra contra el narcoterrorismo
en nuestra Región.
¿Cómo responderá nuestro electorado
urbano, que vota la negación de los derechos
humanos al pueblo cubano, bajo una dictadura y aquí,
en la democracia, se los niega a Juan Carlos Bloomberg
?..Con que mano vota y con qué mano aplaude...
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