COLUMNISTAS
 
 
  Dr. Jorge Avila

• Licenciado en Economía, Universidad de La Plata (1977). Ph. D. in Economics, Universidad de Chicago (1986). Profesor de Análisis Macroeconómico, de Economía Monetaria y de Teoría de los Precios I en la Universidad del CEMA.
• Coordinador de las Maestrías en Dirección Bancaria y en Agronegocios de la UCEMA. Coautor de El Control de Cambios en la Argentina (FIEL, Manantial, 1989). Coautor y editor de Unión Europea y Mercosur (CARI y Fund. Pop.
• Iberoamericana, 1996). Coautor y editor de Convertibilidad (Universidad del CEMA, 1997). Autor de Riesgo-Argentino (Universidad del CEMA, 2000). Autor de Propuesta de Federalismo Fiscal (Consejo Empresario Argentino, 2000).
• Publicaciones varias en revistas científicas nacionales. Colaboraciones frecuentes en medios periodísticos. Miembro fundador del Foro de Estudios Financieros, miembro consultor del Consejo Argentino para las Relaciones Internaciones (CARI) y socio de la Asociación Civil Universidad del CEMA.
 
 

01-03-2004

Reportaje al doctor Jorge Avila por PLATAFORMA CERO

P.C. ¿Cómo ve usted el curso de las negociaciones por los embargos decretados en Nueva York contra bienes argentinos? Se pueden embargar cuentas de depositantes argentinos en bancos del exterior?

J.A. No soy abogado ni experto en negociación de deudas internacionales, de modo que no puedo responder con autoridad. He leído que los acreedores por intermedio de jueces extranjeros podrían embargar cuentas de argentinos deudores del Estado argentino (por ejemplo, Correo Argentino o exportadores que deben pagar retenciones). Perú sufrió una experiencia así que lo obligó a negociar de “buena fe”.

P.C. Sin entrar en la contienda legal, ¿qué debería suceder con el Correo Argentino?

J.A. No puedo decir más que lo que dije arriba.

P.C. Según fuentes consultadas, el ministro Lavagna haría un cambio de planes con respecto a la oferta de Dubai y ofrecería el pago de capital más los intereses de la deuda. ¿Con eso, salimos del default o seguimos arrastrándolo?

J.A. No sé qué clase de arreglo terminará haciendo el ministro con los acreedores, pero, además de ser fiscalmente viable para el país, deberá ser aceptable para los acreedores. Creo que este gobierno quiere cumplir su mandato y que por esta razón básica llegará a un acuerdo en los próximos seis meses. Sin un arreglo con los acreedores privados será cada día que pase más difícil gobernar el país. El gobierno tiene dos ases en la manga que le permitirían hacer una oferta aceptable a los ojos de los acreedores: el reconocimiento de los intereses vencidos y no pagados y su cancelación por medio de un nuevo bono, y el aumento del superávit fiscal primario hasta un nivel cercano al 4% del PBI. Debe hacer lo primero porque los intereses vencidos son una deuda como cualquier otra, y puede hacer lo segundo con sólo ahorrar una parte del aumento previsto de la recaudación impositiva en 2004.