COLUMNISTAS
 
 
  Dr. Luis García Martinez

• Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, desde el 21-04-2004

• Miembro de la Academia de Estrategia
• Miembro del Foro de Expertos Financieros (FEF)
• Profesor Plenario de la Universidad de Belgrano
• Asesor ecnómico de la Asociación de Bancos de Argentina – ADEBA desde el 1-04-1981 hasta el 31-12-2001
• Coordinador General del Centro de Estudios de Derecho y Economía Contemporaneos –CEDEC
Autor de “Teoría de la Dependencia” de la editorial EMECE
Coautor con el Dr Rafael Olarra Jimenez de “El Derrumbe Argentino” de la editorial PLANETA

 
 

17-08-2003
Reportaje al doctor Luis García Martinez

Miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas
Coordinador General del Centro de Estudios de Derecho y Economía Contemporáneos –CEDEC-

P.C. ¿Cómo se las ingeniará el Estado para hacer frente al vencimiento de las deudas que contrajo, además de ponerse al día con el default o sea la deuda reprogramada?
¿Podrán entrar todos estos temas en el acuerdo que dicen que el FMI firmará con la Argentina solo hasta marzo del 2004?

L.G.M. El tema central referido a las finanzas públicas, pasa por la re negociación de la deuda externa, cuya definición requerirá un tiempo relativamente amplio.
Si el acuerdo con el F.M.I. es de carácter transitorio, seguramente las cuestiones de fondo no entrarán en el mismo. Por cuestiones de fondo se entiende lo que se denominan reformas estructurales.
En síntesis, no hay datos firmes para poder conjeturar la evolución de la referidas finanzas.

P.C. Si no firmamos un acuerdo a largo plazo con el FMI ¿cree que se pone en peligro la gobernabilidad de la Argentina?

L.G.M. En este supuesto, la gobernabilidad se complica, ya que el país continuará aislado del Sistema Financiero Internacional.

P.C. ¿Piensa que el terrorismo, como lo ha dicho en este mismo lugar el Congresista Christopher Shays, se combate con más libertad de expresión y de mercado, anticipándose a la próxima política del Presidente Bush de implementar nuevas líneas de libre comercio para acompañar el proceso de paz en Afganistán e Irak?

L.G.M. Creo que esta opinión es superficial, ya que supone, implícitamente, que la “American Dream”, es algo deseado por todos los pueblos, cosa que la experiencia en el Irak de la post guerra, demuestra que no es así.

P.C. Kirchner reconocería solo $1200 millones de compensación a los bancos. Si esto se concreta, no habría lugar para los banqueros apoyados por el FMI de que se los indemnice por la diferencia que marcó la devaluación asimétrica. ¿Y en tal caso, habría una quiebra paulatina de los bancos?

L.G.M. El tema de la compensación asimétrica es, sin duda, muy difícil políticamente para el gobierno. Esto es así, porque la opinión pública lo va a interpretar, no como una compensación por decisiones adoptadas por las autoridades, sino como una transferencia de ingresos a favor de los bancos, lo que no se justificaría, a la luz de la interpretación, políticamente imperada, que estos fueron los grandes beneficiados del modelo del 90´.

P.C. Dentro del contexto de la recomposición del sistema financiero que exige el FMI, ¿cómo se reubica a la banca pública, que toca fondo como el Banco de la Provincia de Buenos Aires?

L.G.M. En general, por lo que ha trascendido, el F.M.I. desea una mayor participación privada en los bancos públicos, lo que enfrenta una fuerte resistencia en distintos ámbitos de la sociedad.

P.C. Hay una insistente versión que da cuenta que el ministro Roberto Lavagna, cierra este tramo de negociación con el FMI y luego se va. En su lugar, se piensa achicar el área de Economía sustituyéndola por una Secretaría de Hacienda, dentro de la cual quedaría como titular el Ministro Julio de Vido. ¿Cómo se sigue si se produce este cambio?

L.G.M. El cumplimiento del acuerdo que se pudiera firmar con el F.M.I., no depende de la persona de un Ministro. Sería una mala señal, sin embargo, que luego de la referida firma se cambiara de Ministro de economía.

P.C. ¿Cómo ve usted la economía de Kirchner, sin un plan que fije el rumbo y con medidas sucesivas y en muchos casos efectistas para lograr rédito electoral?

L.G.M. La clave del crecimiento económico, en cualquier economía, es la taza de inversión neta de la economía. Pero para que ésta asuma un nivel significativo, se requiere seguridad jurídica, y un ambiente general propicio a esta inversión.
Hoy no se dan estas condiciones, dada la incertidumbre que reina por doquier.

P.C. Usted ha participado de varias reuniones en sucesivas visitas del equipo del FMI a la Argentina y por lo tanto conoce cómo se conducen. ¿Piensa que ellos le temen al default y por eso facilitarán las negociaciones?

L.G.M. El default ya se produjo. Ahora hay que salir del mismo, con una re negociación satisfactoria para los intereses del país, lo que significa nuestra reinserción en el sistema financiero internacional.

P.C. ¿Por qué cree que la política actual del gobierno de Estados Unidos en la región es ayudar a las economías regionales aunque estas provengan de gobiernos populistas de izquierda?

L.G.M. Creo que la política de los Estados Unidos es tender a la estabilidad económica y social de la región. Pero esto no implica que apoyen a gobiernos cuyas políticas puedan entrar en pugna, con el objetivo central de la seguridad nacional del referido país.

P.C. ¿Qué nos espera en materia de seguridad jurídica –uno de los requisitos para lograr el acuerdo con el FMI- si nuestra Cámara de Diputados ya ha anulado las leyes del perdón?

L.G.M. Esta anulación es una clara muestra del grado de anomia jurídica en la que vive nuestro país, lo que puede considerarse el mal de los males, en lo que hace a la convivencia social. Es una típica expresión de la desintegración en la que nos hallamos.

P.C. Y la última es sobre la campaña electoral en la Capital. No le vamos a pedir que nos diga por quién hay que votar. Eso no. ¿Pero podría explicarnos brevemente, cómo se beneficiaría el país si la Ciudad de Buenos Aires se administra correctamente?

L.G.M. El beneficio sería para los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires. Quienes seguramente respaldarían políticamente una gestión de ese tipo. Esto podría estimular a otras administraciones, a actuar en igual sentido.