El Gobierno lanza un ataque relámpago

 

por Adrián Ventura

La resolución 9/2012 que dictó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, desnuda la política oficial sobre la prensa libre: el Gobierno no está dispuesto a desperdiciar ni siquiera un día para silenciar a los diarios independientes.

Basta con tomarse el trabajo de leer la resolución que reglamenta la ley 26.736, sancionada el 22 de diciembre último a instancias de la presidenta Cristina Kirchner, para advertir varios aspectos relevantes.

  • La reglamentación fue dictada apenas tres semanas después de sancionada la citada ley. Ni las Fiestas ni la operación de la primera mandataria distrajeron al Gobierno de su objetivo central de acallar las críticas.
  • Hasta ahora, la compra de papel para diarios y su importación eran absolutamente libres. A partir de ahora, en cambio, será una actividad intensamente regulada. Y, para que no quepan dudas, Economía se apresuró a fijar el monto de los cupos para la producción y para la importación de papel para el próximo trimestre.

¿Cómo calculó el Estado los cupos de papel que los diarios necesitan comprar a Papel Prensa o importar? No los consultó ni tampoco hizo un relevamiento. Hubo, otra vez, una decisión política que, más allá de ser discrecional, fue arbitraria o antojadiza. Pero lo más objetable no es si esos cupos satisfacen o no las expectativas de los diarios: lo objetable es el propio establecimiento de cupos para una actividad que debe ser absolutamente libre. La Argentina se dio el lujo de volver al primer gobierno de Juan Domingo Perón, pero lo hace copiando una receta aggiornada por Hugo Chávez al siglo XXI: se debe atacar a la prensa escrita, y también a los cables y a la televisión, para acallar todo resquicio de libertad.

  • La resolución también desnuda que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pasó a ser el hombre más fuerte del Gobierno. La resolución de Economía le delega a él la atribución de aplicar cupos, reglamentos y sanciones. El mismo hombre que, hace más de un año, ingresó en una asamblea de accionistas de Papel Prensa con guantes de box -al grito de "aquí no se vota"-, corporizando un estilo de gestión bravucón, pasó a ocupar un lugar central del poder.

Esta semana, las petroleras Repsol YPF, Shell, Esso, Oil y Petrobras experimentaron esa misma sensación: sufrieron una embestida del Gobierno por el precio del gasoil, y Sebastián Eskenazi, titular de Repsol, percibió que el centro de gravedad del poder se desplazó desde el ministro de Planificación, Julio De Vido -con quien había tejido un esquema de subsidios al gasoil- hacia Moreno.

Sin embargo, las petroleras realizan una actividad distinta a la prensa: ayer, cuando sus directores se reunieron con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, una de las petroleras extranjeras amenazó con retirarse si la forzaban a aceptar precios máximos. La reunión se suavizó. En cambio, lo que precisamente busca el Gobierno con la ley de papel para diarios es asfixiar a Papel Prensa, a Clarín, a LA NACION o a cualquier otro medio independiente..

lanacion.com.ar


Peregrinación a Tierra Santa 2011, Israel. El Acuario de Eilat
por María Josefina Ramos

Visitamos el Observatorio Submarino, uno de los más bellos y completos del mundo y bajamos al observatorio que se encuentra mar abierto donde vimos diferentes especies de plantas y peces marinos de esta región.

Esto nos llevó a conocer también la ciudad marítima de Eilat, un reducto veraniego similar en características estructurales a Punta del Este o Mar del Plata, por dar ejemplos, pero diferente en cuanto al marco físico, porque las aguas del mar Rojo son aptas para bañarse todo el año, ya que la temperatura estival no sufre mayores variaciones, de modo que la gente se toma vacaciones allí en cualquier momento del año.

De hecho hay un aeródromo con nutrido movimiento que trae a turistas de todas partes del mundo, y en ocasiones especiales, a contingentes de estudiantes. El aspecto de Eilat en cuanto se sale a recorrer sus alrededores, es el de una villa marítima con casas y departamentos funcionales, no hemos visto residencias lujosas, pero sí estricto aseo y orden en las calles. En Eilat se respira aire puro y tranquilidad, solo se ha visto una discreta vigilancia militar en puntos estratégicos comerciales cuando cae el atardecer.

En estas fotografías, pueden verse el edificio del Acuario, y el Observartorio donde se encuentran algunas de las especies marinas, como medusas, pulpos, tiburones y una variedad de corales. Que lo disfruten!










Fotografías PlataformaCero®


SORPRESA EN EL FUERO DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Una jueza federal falla a favor de los retirados

Alicia Braghini, Jueza a cargo del Juzgado de la Seguridad Social Número 3, firmó el 19 de diciembre pasado un fallo ejemplar que resuelve a favor de la integración como salario bruto de todos los suplementos cobrados por el personal militar, ordenándose su pago inmediato.
El fallo representa un aval importante para los miles de retirados que están pleiteando para que se les reconozcan los suplementos como parte de sus haberes. Éste es el texto completo.

Expte. N°:45416/2006

Buenos Aires, 19 de diciembre de 2011.

AUTOS Y VISTOS:

A fs. 196/201, la parte actora denuncia que, en cumplimiento de la sentencia dictada en autos la demandada reliquida los haberes mensuales incorporando el adicional creado por el decreto 1104/05 -aunque en forma errónea, a su entender-, descontando las compensaciones contempladas en los dtos. 1994/06, 1163/07, 1653/08, 753/09 y 2048/09, lo cual importa una significativa reducción en las remuneraciones brutas que venían percibiendo los titulares hasta el mes de enero de 2011.

Asimismo, impugna la liquidación realizada por el IAF, señalando que no se ha reconocido el incremento del 23% que prevé el citado decreto 1104/05 pues no se han tenido en cuenta para el cálculo, los suplementos generales y compensaciones percibidos. Efectúa liquidación ilustrativa a fin de acreditar sus dichos. Corrido el pertinente traslado, la demandada guarda silencio.

En orden a la cuestión a resolver, cabe poner de resalto que el cumplimiento de una sentencia favorable no puede resultar en desmedro del vencedor empeorando su situación previsional (“reformatio in peius”), so pena de afectar derechos adquiridos por las partes.

La circunstancia de que se incorpore el adicional dispuesto por el decreto 1104/05 podría mejorar la situación originaria en que se encontraban los actores, pero nunca empeorarla, pues ello importaría vulnerar derechos incorporados definitivamente al patrimonio del jubilado y/o retirado.

Sobre el particular, el Superior sostuvo que “... el hecho de que este Tribunal se haya pronunciado con anterioridad a favor de la razonabilidad de la norma cuya tacha se articula (causa “Rebay, Héctor Alberto”), no resulta óbice para examinar el planteo propuesto pues, tal como se dejó a salvo en esa oportunidad, el apelante ha demostrado aquí que la aplicación de la norma limita el contenido patrimonial de la prestación de tal forma que frustra en demasía el beneficio que concede...”. (Cfr. Chirinos-Díaz-Maffei. exp. 44764/2000. “GARCÍA, SEGUNDO c/ Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de la Policía Federal s/Personal militar y civil de las fuerzas armadas y de seguridad”. 23/05/05 Boletín de Jurisprudencia nº 41.sent. def. 114048. Cámara Federal de la Seguridad Social, Sala I).

Sentado ello, debe evaluarse si ha sido correctamente calculado el incremento del 23% creado por el decreto 1104/05 y reconocido en el pronunciamiento definitivo dictado en la causa.

En tal sentido, si bien en autos se ha aprobado la liquidación practicada por el IAF a fs. 149/151, en tanto ésta lo fue en cuanto ha lugar por derecho -lo que implica que el auto aprobatorio no hace autoridad de cosa juzgada-, no existe óbice para ordenar la rectificación de la misma si medió error al practicarla, ya que no refleja correctamente el monto de la condena.

A mayor abundamiento, cabe destacar que es facultad de los jueces efectuar las correcciones que crean convenientes a una liquidación, aun cuando no se le hayan formulado objeciones (conf. CN Civ., Sala C, Basigaluz Sáenz, Laura Ema c/ M.C.B.A. s/ amparo); en el mismo sentido se ha pronunciado la Sala I de la Excma. Cámara del fuero en autos “López, José María c/ ANSeS s/ ejecución previsional” al sostener que “...es deber de los jueces no sólo disponer la corrección de los errores que la liquidación contiene, más allá de las objeciones de las partes y aun no mediando impugnación, sino también verificar que en su confección se han respetado las pautas de la sentencia a fin de resguardar el principio de la cosa juzgada...” (sent. int. del 11.7.01 y sus citas).

El art. 5º del decreto 1104/05 establece: “Créase en los casos que así corresponda, un adicional transitorio, no remunerativo y no bonificable, cuya determinación deberá realizarse conforme el siguiente procedimiento: a) Se determinará el salario bruto mensual correspondiente al mes de junio de 2005 de cada uno de los integrantes del personal militar en actividad. A los fines del presente decreto se entiende por salario bruto mensual la suma del Haber mensual, los Suplementos generales, los Suplementos particulares y Compensaciones, efectivamente liquidadas a dicha fecha al citado personal de acuerdo con lo dispuesto en la Ley Nº 19.101 y su reglamentación. b) Se determinará un importe de referencia equivalente a la resultante de aplicar, el porcentaje del VEINTITRES POR CIENTO (23%) sobre el salario bruto mensual calculado de acuerdo con lo comunicado en a). c) Se calculará la sumatoria de los incrementos que correspondan a cada integrante de dicho personal, emergentes de la aplicación de los artículos 1º a 4º del presente decreto. d) Se calculará la diferencia de los montos resultantes de las operaciones efectuadas en los apartados b) y c). e) Si la operación efectuada en el apartado d) arroja un resultado de signo positivo, el monto así determinado conformará el adicional transitorio al que se refiere el presente artículo.

Más tarde, los Decretos 1095/06, 871/07, 1053/08 y 751/09 modifican nuevamente los coeficientes determinados en el Decreto 1104/05, actualizando los porcentajes de los mismos y generando nuevos aumentos del adicional transitorio creado y reconocido en autos. Estos incrementos deben también liquidarse a los litigantes de la presente causa por importar una derivación del adicional cuyo pago se ordenó en la sentencia en ejecución. Ello se ajusta al criterio sentado por la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación en los autos “Salas, Pedro Ángel y otros c/Estado Nacional-Ministerio de Defensa s/amparo”, (sent. del 15.3.2011). Lo contrario importaría obligar a la parte actora a iniciar nuevos juicios por cada aumento dispuesto, lo cual a mi juicio importaría un claro rigorismo formal y ocasionaría un gravamen de imposible, insuficiente y tardía reparación ulterior (Fallos 307:282; 1962).

Por otra parte, tal como señalara el Alto Tribunal en la causa “Salas” citada: “… tampoco es óbice al reconocimiento reclamado el dictado de los decretos 1994/06, 1163/07, 1653/08, 753/09, 2048/09 y 894/10 que otorgaron compensaciones no remunerativas ni bonificables para los períodos 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010 del 11%, 12,50%, 15%, 11,69%, 7,34% y 8,21% respectivamente de los haberes de retiro o de pensión que correspondieran a cada beneficiario…”. No obstante, como “…la ecuación de movilidad y proporcionalidad prevista por la ley 19.101 puede resultar vulnerada tanto si se crean asignaciones generalizadas que no se trasladan al personal retirado, cuanto si se crean, como en el caso, compensaciones no previstas por la ley… dichos montos deberán ser considerados como parte integrante de los derechos reconocidos a los actores y, por tanto, oportunamente descontados al momento de efectuar la liquidación de las respectivas sentencias” (considerando 13).

En virtud de lo anterior, en el considerando 14 se dispone que en ningún caso los derechos reconocidos podrán conducir a que dichos haberes superen la retribución que le hubiere correspondido al beneficiario de haber continuado en actividad y habérsele incorporado dichos montos al sueldo, de acuerdo con lo prescripto por el art. 54 de la ley 19.101.

Por todo lo expuesto, corresponde ordenar al IAF que, una vez consentida la presente, practique nueva liquidación conforme a las pautas dadas precedentemente y en cumplimiento a la sentencia firme de autos, calculando el porcentaje previsto por el art. 5º del decreto 1104/05 y los aumentos del mismo, dispuestos posteriormente por los decretos 1095/06, 871/07, 1053/08 y 751/09, sobre el salario bruto mensual calculado de acuerdo con lo establecido en el inc. a) de aquel artículo, considerando los montos abonados en virtud de los decretos 1994/06, 1163/07, 1653/08, 753/09, 2048/09 y 894/10 como parte integrante de los derechos reconocidos a los actores.

Sin perjuicio de ello, se deja establecido que tampoco podrá disminuirse el haber de retiro y/o pensión que venía percibiendo cada uno de los accionantes.

Hasta tanto se realice y apruebe la liquidación ordenada precedentemente y en virtud de la disminución de haberes denunciada, corresponde ordenar asimismo al organismo liquidador que en el plazo de diez días reestablezca los montos de las prestaciones a las sumas que percibían los accionantes a diciembre de 2010, bajo apercibimiento legal.

Notifíquese por Secretaría y consentido que sea, líbrese oficio al IAF a los fines dispuestos, con adjunción de copia certificada de la presente, todo lo que ASÍ RESUELVO.

Alicia I. Braghini

InformadorPublico


Que piensa el Argentino que trabaja para ganarse el pan de cada dia?

por Domingo Cavallo

A fines del año pasado llegué a Buenos Aires luego de cuatro meses de ausencia, justo una semana antes de que se cumpliera el décimo aniversario de los trágicos eventos del 19 y 20 de Diciembre de 2001. Venía con una cierta carga de angustia, no muy diferente a la que me había azotado en los últimos meses de aquella crisis, cuando yo era el Ministro de Economía.

Esa angustia no era el resultado de las opiniones y comentarios que en las tres semanas siguientes a mi regreso reflejaría la prensa argentina con motivo del décimo aniversario de aquella tragedia , sino de las vivencias que personalmente había vuelto a experimentar con motivo de  un viaje a España  y dos visitas a Grecia que había hecho en los intersticios que me dejaron el dictado de clases semanales en la Universidad de Yale. El seminario que dicté en el Master en Relaciones Internacionales de esa Universidad fue precisamente sobre “la dimensión internacional de las crisis financieras”.

Tanto en las clases,  a los alumnos de Yale, como  en España y Grecia, a los funcionarios y personas preocupadas por los acontecimientos en los tres países, les tuve que hablar muchas horas sobre la experiencia de Argentina durante la crisis del 2001. Las preguntas eran siempre las mismas: “¿Cómo se compara lo que está pasando en Europa con lo que ocurrió en su País durante el año 2001?”; “¿Es cierto, como dicen algunos economistas norteamericanos y acentúan Cristina Kirchner y quienes acompañaron a Duhalde en su Gobierno, que la solución de Europa es el default, la pesificación y la devaluación que se decretó en 2002?”

Las invitaciones para visitar estos países surgieron como consecuencia del artículo que en mayo de 2010 escribimos con Joaquín Cottani y que los lectores de este blog ya conocen: “Haciendo que la consolidación fiscal funcione en España, Irlanda, Grecia y Portugal: lecciones de la experiencia Argentina“. Con motivo de estas visitas escribí varios artículos más específicos, tales como “¿Cuán costoso es para España estar en el Euro?” y  “Mirando a Grecia en el espejo de la Argentina“.

Por supuesto mis respuestas fueron contundentes: “lo que está pasando en Europa es muy similar a lo que pasó en Argentina en 2000 y 2001. Pero de ninguna manera la solución para el problema de los países en crisis es el default desordenado, el remplazo del Euro por monedas nacionales y la devaluación monetaria. La supuesta “solución” a la Argentina no es otra cosa que la destrucción del orden institucional que les permitió a los países Europeos gozar de un rápido crecimiento, modernizar su infraestructura y sus bases productivas y gozar de estabilidad por más de una década. Y si no lo creen, miren lo que ocurrió en Argentina: a diez años de aquella supuesta “solución” el país  expulsa en lugar de atraer capitales para la inversión y la inflación supera el 20 % anual.”

Sigo argumentando: “la devaluación sólo sirvió para crear empleos sobre la base de una reducción muy grande de los salarios reales, mucho mayor que la que en estos momentos está provocando huelgas y reclamos en los países europeos. Con una reducción de salarios nominales mucho más acotada, los países Europeos pueden superar la crisis de empleo. E incluso la reducción de los costos laborales, si se logra con instrumentos fiscales, no necesita significar grandes  reducciones en los salarios de bolsillo de los trabajadores.”

Enseguida aparece otra pregunta: “El PBI de Argentina creció a tasas “chinas” desde 2003 en adelante… ¿No es eso muestra suficiente de que el cambio de régimen era necesario?”.

Mi respuesta fue y sigue siendo la misma: “el crecimiento de Argentina fue resultado no de la devaluación del Peso sino de la devaluación del Dólar, el mejoramiento inédito de los términos de intercambio gracias al crecimiento de China, la apreciación del Real y, sobre todo, de la formidable capacidad instalada, especialmente en materia energética, de transportes y de comunicaciones que dejaron las inversiones de la década del 90 y que permitieron que haya habido abastecimiento a pesar de la falta de nuevas inversiones a partir de la devaluación. De todo eso, lo único que Europa puede conseguir es que el Euro se deprecie, cosa que depende de la política monetaria del Banco Central Europeo y no de la recreación de monedas nacionales.”

Quizás por la contundencia y pasión con que yo acompañé mis argumentaciones o, más probablemente, porque los razonamientos eran correctos, tuve la sensación de que todos mis interlocutores europeos se convencieron de mis afirmaciones, aunque debo reconocer que en la mayoría de los casos ellos ya habían llegado a la misma conclusión.

A pesar de mi éxito persuasivo, revivir en nuevos escenarios de crisis los acontecimientos de 2001, salí de cada una de esas reuniones y conferencias con la misma angustia y ansiedad con la que salía de las discusiones en Argentina en aquellos agitados meses de 10 años atrás.

No es para menos, porque yo también recordé que hasta noviembre de 2001, en mi País la gente también defendía la convertibilidad y no quería saber nada con las propuestas de devaluación. Y, sin embargo, cuando la falta de apoyo del FMI nos obligó a restringir el retiro de dinero en efectivo, aunque el dinero bancario podía seguir siendo utilizado para todo tipo de pagos, la gente de clase media de Buenos Aires reaccionó de una manera auto-destructiva al manifestarse en contra del Gobierno y abrir las puertas del poder a quienes habían estado agazapados, esperando el momento oportuno para pegarle al bolsillo de los Argentinos el verdadero mazazo: el que vendría con la pesificación y la devaluación. En lugar de 13 % de reducción en los salarios nominales  y jubilaciones superiores a 500 dólares mensuales, ellos iban a decretar un 40 % de reducción de todos los salarios reales y las jubilaciones, claro que a través del engaño inflacionario. “Total, la gente sufre de “ilusión monetaria” y los políticos con “habilidad”, tienen que aprovecharla.”

Con esta carga de angustia, tuve que soportar los programas de televisión y los artículos de prensa, que describían los acontecimientos de aquellos fatídicos 19 y 20 de diciembre y sus causas con el mismo sesgo interpretativo que los publicitarios de Duhalde y de los endeudados en dólares que se beneficiaban con la pesificación, inventaron a partir de enero de 2002: “ que el ajuste fiscal discutido y aprobado por el Congreso Nacional era injusto y acentuaba la recesión;que la convertibilidad era la causa del problema; que la actitud del FMI era criticable, no porque nos hubiera retaceado el apoyo cuando mas la necesitábamos, sino porque no le habían quitado antes el apoyo a la convertibilidad; que la solución del problema de Argentina vendría de un precio permanentemente alto del Dólar (por supuesto, nunca decían que eso significaba salarios permanentemente bajos); etc. etc…”

Había sido invitado a participar en varios programas de televisión y a escribir en varios medios, pero viendo que la línea editorial de todos ellos, no sólo de los controlados por el Gobierno, sino también de los que están sufriendo el ataque sistemático y arbitrario del Poder, pensé que la mejor estrategia de mi parte era no prestarme a reditar una discusión inconducente en un momento en que todo el poder mediático sigue comprometido en transformarme en el chivo expiatorio de los desmanejos de una dirigencia política argentina que, en lugar de buscar la verdad,  se dedica a inventar relatos que esconden su ineficiencia y su corrupción.

Pero esto no significa que haya decidido abandonar mi propio compromiso con la verdad. Muy por el contrario, aproveche la paz y la tranquilidad que me brindó el haberme sustraído a la demanda mediática para conversar, tanto en Buenos Aires como en Córdoba, con mucha gente común,  que trabaja para ganarse el pan de cada día.

Fui encontrando a la gente de manera casual, a lo largo de caminatas que emprendí con amigos y familiares. Mi primera sorpresa agradable es que no recibí ninguna muestra de rencor sino todo lo contrario. Me sorprendió, porque habiendo visto los programas de televisión, escuchado programas de radio y leído los diarios en esos días, esperaba recibir insultos y agresiones como las que había tenido que soportar en enero y febrero de 2002.

Pero lo más alentador fueron las muchas opiniones espontaneas que recogí: porteros de edificios que recordaron con nostalgia la estabilidad de los 90’s y la mejor relación entre ingresos laborales y costo de la vida de aquella época; jóvenes recién casados que me comentaron que estaban pagando un alto alquiler y que, a diferencia de lo que ocurría en los 90s, según habían escuchado de amigos mayores, ahora era imposible pensar en comprarse un departamento por la falta de crédito hipotecario y porque la relación entre los sueldos y los precios de los departamentos era mucho más desfavorable que en aquella época; jubilados que hasta el año 2001 habían cobrado una jubilación superior a 1000 dólares y que durante 6 años no habían tenido aumento alguno, a pesar de al fuerte inflación desde 2002 al 2007; exportadores industriales a los que la AFIP les descuenta 5 % de retenciones (que no existían en la década del 90) pero luego le demoran varios meses para pagarles los reintegros, además de dificultarles el abastecimiento de insumos con demoras burocráticas en el proceso de importación; gente de campo a los que les obligan a vender sus productos con grandes descuentos, no sólo por las retenciones sino también por prohibiciones  y limitaciones a la exportación, trabas y gravámenes que no existían en la época de la convertibilidad; pequeños comerciantes a los que la inflación les devora el capital de trabajo y los impuestos y cargas sociales se les tornan impagables; industriales y comerciantes a los que agobian con controles de precios y a los que obligan a sobrecargar los precios de los productos no controlados para compensar las pérdidas que les originan los controles de Moreno; familias a las que golpean los tarifazos ya anunciados y asustan los tarifazos que están por venir; pasajeros de los trenes suburbanos y de los subterráneos que tienen que viajar hacinados y con grandes riesgos de seguridad, algo que no recuerdan que existiera en la década del 90; trabajadores que consideran que es una burla pretender limitar los aumentos salariales a partir de los dibujos del INDEC sobre la inflación; profesionales liberales que tienen que aplicarles aumentos de honorarios por la prestación de servicios a sus clientes para compensar la inflación, pero que no consiguen que los clientes se los paguen; inmigrantes de países vecinos que antes podían enviar algunos dólares a sus familiares en el exterior y que ahora tienen grandes dificultades para hacerlo, amén de que es muy poco lo que pueden ahorrar dada la desproporción entre los ingresos que obtienen y el alto costo de la vida: y así sucesivamente, una lista interminable de problemas creados por la inflación y por la intervención arbitraria y distorsiva del Estado en los mercados.

Ante mi pregunta sobre porqué cree que el Gobierno sacó tantos votos en las últimas elecciones, la respuesta fue siempre la misma: la gente de trabajo sostiene que a los candidatos del Gobierno los vota mucha gente que vive sin trabajar pero que goza de subsidios, empleados públicos que han sido designados sin que tengan algo útil que hacer en el Estado y jubilados  de clase media que nunca habían aportado pero a los que se les dio una jubilación a costa de no cumplir con los jubilados que aportaron toda su vida. Además me explicaron que algunos de ellos, aun sufriendo todos los contratiempos que me narraban, no encontraron candidatos en la oposición que interpretaran sus quejas y necesidades: todos parecían empeñados en criticar a la década de los 90s y sugerir que si llegaran al gobierno harían lo mismo que los Kirchner.

Hoy estoy escribiendo esta nota desde el avión que me lleva nuevamente a los Estados Unidos porque mañana tengo que dar mi primera clase del segundo semestre en la Universidad de Yale. Y habiendo hecho un balance de los casi 30 días que pasé entre Buenos Aires y Córdoba, 10 de los cuales fueron en compañía de todos nuestros hijos y nietos que vinieron a visitarnos para Navidad y Ano Nuevo, llegué a la conclusión que no me equivoqué cuando en lugar de gastar mis energías en discusiones en los medios con personajes a los que les pagan para mentir, valió la pena caminar por las calles de Buenos Aires y de Córdoba, hablar con la gente común, que no se apega a prejuicios ideológicos ni lealtades partidistas, pero que vive y sufre los problemas de todos los días.

Tengo la sensación de que no pasará mucho tiempo hasta que quienes quieran captar el voto de la gente deban reconocer que los sufrimientos que están provocando las políticas de los últimos 10 años son mucho más gravosos que los que el poder mediático  le sigue atribuyendo a la década del 90. No creo que el viento de cola siga permitiendo al Gobierno tapar los estragos que provocarán las cenizas del volcán que ha comenzado a entrar  en erupción. Y se trata de un volcán en la que la presión no podrá atribuirse a la naturaleza por más esfuerzos que hagan los escribas a sueldo de 6, 7 y 8.

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El ajuste lo hizo Macri y los demás se miran en ese espejo

Llegó la hora de bajar el gasto. Los dirigentes tratan de no pagar un costo político que es sin embargo inevitable. La Nación le pasó los subtes a la ciudad, pero también deberá ajustar

Por Sergio Crivelli

Cuando se enteró de su problema de tiroides la presidenta Cristina Fernández pensó en someterse a la cirugía en mayo o junio, pero, según trascendió, los médicos le aconsejaron no demorarla.

La idea de la postergación obedecía a una cuestión de “timing”: recibir una ola de simpatía personal cuando más cree que lo necesitará, es decir, después del impacto político inevitable que tendráel ajuste en el primer semestre con la ya anunciada quita de subsidios y la suba de las tarifas.

A esta dolorosa vuelta a la realidad se agregarán los recortes en materia de empleo público y otras podas indispensables para reducir el mayor déficit fiscal de la era K. En 2011 -año electoral- el rojo de las cuentas públicas trepó a los 7.800 millones de dólares.

Como es notorio la presidenta fue operada y se repone de manera satisfactoria, pero el ajuste no se arregla con similar facilidad. Se adelantó y el primero en pasar por esa prueba de fuego es Mauricio Macri al que la Casa Rosada le transfirió la papa caliente de los subterráneos sin el subsidio indispensable para pagar los jugosos salarios de los empleados del sector.

Cuando el gobierno anunció su intención de desprenderse del servicio, el jefe del gobierno porteño arrastró los pies todo lo que pudo. Pero el día en que admitió públicamente que tenía cáncer y sería operada, en un mensaje con un fuerte tono emotivo la presidenta le pidió el “esfuercito” de hacerse cargo de ese agujero negro. Lo puso entre la espada y la pared.

Después de consultar el vuelo de las aves y a Jaime Durán Barba, el ex presidente de Boca resolvió poner los 300 millones que no le giraráel Tesoro Nacional, porque comprendió que le saldría más barato que enfrentar el rechazo generalizado por no ayudar a la presidenta en una hora difícil.

De todas maneras Macri no deberámeter la mano en el bolsillo porque lo que realmente decidió fue pasarle el costo a los usuarios con una suba de más del 120% del pasaje. Esta “solución” del problema generó críticas por un lado y fuerte expectativa por otro. Hubo, asimismo, reacciones payasescas como la de los delegados gremiales que levantaron los molinetes para ganarse la simpatía de los usuarios que están al tanto de que el aumento que pagan irádirectamente a pagar sus salarios. Por estas playas ya nadie se priva de la demagogia, ni siquiera los trotskistas.

Por otra parte hay fuerte expectativa acerca de cuándo la Nación terminarásometiéndose al principio de realidad y sintonizará la tarifa del subte con la de trenes y colectivos, algo también difícil de evitar, lo admita o no el señor Schiavi.

¿Cuándo considerará oportuno seguir los pasos del jefe de gobierno porteño? La respuesta es sencilla: cuando compruebe, encuestas en mano, que el costo político es tolerable, algo que nadie puede adelantar por ahora.

En el espejo de Macri se mirarán también los gobernadores provinciales que cerraron 2011 con un déficit de 10 mil millones de pesos y empiezan mal el 2012. El hiperkirchnerista santacruceño Daniel Peralta tuvo que postergar un súper ajuste ortodoxo por choques violentos entre estatales y la policía y el difunto gobernador rionegrino Carlos Soria empezó su brevísima gestión liquidando contratados, legado que apenas tuvo tiempo de trasmitir a su sucesor. El socialista santafecino Antonio Bonfatti postergó el pago de haberes a empleados públicos y jubilados, mientras que el cordobés José Manuel de la Sota revisarácontratos de estatales (algo que harátambién la Nación). Por su parte el radical que gobierna la ciudad de Córdoba, Ramón Mestre, perdió a un alto funcionario que debió ser operado de urgencia por un infarto mientras negociaba salarios con el sindicato de municipales. La situación como puede comprobarse no se presenta sencilla.

Pero el jefe de gobierno porteño tiene un desafío extra, porque la gestión del subterráneo es compleja. Representa además un “test” de competencia, ya que tendráque mejorar un servicio deficitario y deteriorado por la idea populista de congelar las tarifas por más de una década. No se trata de trazar bicisendas o hacer playas de arena frente al río. Tendráque vérselas además con sindicalistas pésimamente dispuestos por razones políticas que intentarán desgastarlo.

Se estima que la presidenta aprovechará su convalecencia para ver cómo evoluciona la situación y planear su estrategia para un año que se le presenta con dificultades no menores que las de Macri. Un año en el que deberácongelar el gasto público, en el que la soja rendirá fiscalmente un 50% que en 2011 y en el que el consumo y el crecimiento se resentirán.

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